sábado, 12 de noviembre de 2011
Tiempo para...
El tiempo amigo y enemigo del hombre que de sus redes nadie se escapa que hace que sea mas intensa el hambre y que la vida se te valla como con el viento una capa. La vida en el tiempo suele ser tan vana como el azúcar en el agua o si lo prefieres tan intensa como la sal en el mar. Hay tiempo para todo y tiempo para nada pues solo es cuestión de poder manipular y dirigir tu propia vida y emociones hacia donde el tiempo no llegue, adonde las injurias de la vejez no afectan la juventud de tus pensamientos, en donde el tiempo solo se nota al ver tu memoria perder pero no tu razón ni tu capacidad de pensar y creer. Es tu mente el enemigo del tiempo que al estar celoso de su capacidad de impenetrabilidad de el, suele pasar que tu mismo permitas que sus garras rasguñen tus sueños y pensamientos que al no hacer nada perpetuo fuera de tu mente, simplemente es el tiempo que hace su labor y en el olvido te dejará ciego y sin sabor. Precioso tiempo que te me vas de las manos, para convivir con la vida un segundo más y jamas pensar en que existes, pues tu existencia misma es eminente a la hora de vivir y después de morir.
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